No puede
Messi busca, intenta, pero no puede redondear un buen torneo con la Selección. Por momento parece que siente la presión, de a rato le falta compañía. Las oportunidades pasan y no logra el título internacional que tanto busca con la celeste y blanca. Además, ya suma 16 partidos oficiales sin hacer goles.
El conductor
Sergio Batista carga con un elevado porcentaje de culpa. No se puede decir que es el único, pero si el principal responsable de este fracaso, aunque él trate de decir lo contrario. Se equivocó al elegir los jugadores y a la hora de plantear los partidos. Le faltó personalidad para conducir el barco.
Sin defensa
Lo más flojo de Argentina, sin dudas, fue la defensa. Los centrales dieron muchas ventajas, especialmente en el juego aéreo. El déficit no sorprende. Tanto Milito como Burdisso no tuvieron una buena temporada. El de Barcelona fue relegado en su club por Mascherano, improvisado como defensor.
Rumbo perdido
La estrategia fue cambiando en forma permanente. También se hicieron demasiados cambios en todas las líneas y hasta se improvisó poniendo jugadores en posiciones donde no se desempeñan habitualmente. Eso demuestra que no existe una firme convicción sobre la forma de jugar. Preocupante.
Mínimo aporte
Argentina hace mucho tiempo que dejó de funcionar como equipo. A veces, sus individualidades logran evitar el naufragio. Esta vez se vio algo de Messi, "chispazos" de "Kun" Agüero y destellos de Gago. El resto brilló por su ausencia. Todos brillan en sus clubes, pero se opacan en la Selección.